miércoles, 10 de octubre de 2012

"Cristo es el cumplimiento de las promesas de Dios"

 Cristo es el cumplimiento
de las promesas de Dios

De los Comentarios de San Agustín, obispo, sobre los salmos
Lectura bíblica: 2 Co 1, 18-22


Dios es testigo fiel de que nosotros no les decimos a ustedes «Sí» y «No» al mismo tiempo. Porque Jesucristo, el Hijo de Dios, que Silvano, Timoteo y yo les hemos predicado, no ha sido «Sí» y «No»; sino que siempre ha sido «Sí» en él. Porque todas las promesas de Dios en él son «Sí». Por eso, por medio de él también nosotros decimos «Amén», para la gloria de Dios. Y es Dios el que nos confirma con ustedes en Cristo, y es Dios el que nos ha ungido, y es Dios el que también nos ha marcado con su sello, y el que, como garantía, ha puesto al Espíritu en nuestros corazones”.
2 Co 1:18-22

San Agustín (354-430)
Se convirtió a la fe católica escuchando las predicaciones de San
Ambrosio en Milán en el año 387; tras recibir de sus manos el bautismo,
se consagró en adelante a la vida cristiana. Antes de su conversión tuvo
que recorrer un tortuoso camino en búsqueda de la verdad. Hijo de padre
pagano y madre católica, nació en Tagaste, pequeña ciudad del norte
de África perteneciente al imperio romano; desde niño mostró gran
talento y sus padres se esforzaron por ofrecerle la mejor educación posible.
Después de su conversión regresó al Africa, donó sus bienes a los
pobres y se retiró con un grupo de amigos suyos a una finca, para vivir
con sencillez y dedicarse a la oración y al estudio de la Sagrada Escritura.
Pero el pueblo católico de Hipona solicitó al obispo Valerio que lo
ordenara sacerdote; después trabajó como asistente suyo y llegó a ser
su sucesor. Pastorear su diócesis le exigía tiempo y sin embargo logró
escribir innumerables obras teológicas de gran riqueza y profundidad.
Es uno de los maestros de la Iglesia de mayor influencia en la historia
del cristianismo.
Comentario
San Agustín abarca aquí de una sola mirada toda la historia de la salvación.
Las promesas de Dios en el Antiguo Testamento se han cumplido
en Jesucristo. Aguardamos ahora en esperanza la consumación de la
creación. Los dones derramados sobre la humanidad en Cristo nos
mueven al amor de Dios, pues el amor invita al amor.
Dios estableció el tiempo de sus promesas y la época de su cumplimiento.
El periodo de las promesas abarcó desde el tiempo de los profetas hasta
Juan Bautista; desde éste hasta el fin es el tiempo de su cumplimiento.
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Fiel es Dios, que se constituyó en nuestro deudor; no porque haya recibido
algo de nosotros, sino porque nos prometió tan grandes bienes. La
promesa le pareció poco; por eso quiso obligarse por escrito, firmando,
por decirlo así, un documento que atestiguara sus promesas, para que,
cuando comenzara a cumplir las cosas que prometió, viésemos en ese
escrito en qué orden se cumplirían. El tiempo de las profecías era, como
muchas veces lo he afirmado, el del anuncio de las promesas.
Prometió la salvación eterna, la vida bienaventurada y sin fin en compañía
de los ángeles, la herencia imperecedera, la gloria eterna, la dulzura de la
contemplación de su rostro, su templo santo en los cielos y, como
consecuencia de la resurrección, la ausencia total del miedo a la muerte.
Ésta es, en cierto modo, su promesa final, hacia la que tienden todos
nuestros cuidados, porque una vez que la hayamos alcanzado ya no
buscaremos ni exigiremos ninguna otra cosa. También manifestó en qué
orden se cumplirían sus promesas y profecías hasta alcanzar ese último
fin.
Prometió la divinidad a los hombres, la inmortalidad a los mortales, la
justificación a los pecadores, la glorificación a criaturas despreciables.
Sin embargo, hermanos, como a los hombres les parecía increíble la
promesa de Dios de sacarlos de su condición mortal -de corrupción, bajeza,
debilidad, polvo y ceniza- para asemejarlos a los ángeles, no sólo firmó
una alianza con los hombres para moverlos a creer, sino que también
estableció un mediador como garante de su fidelidad; y no estableció como
mediador a cualquier príncipe o a un ángel o arcángel, sino a su Hijo único.
Y por él nos mostró el camino que nos conduciría hacia el fin prometido.
Pero no bastó a Dios indicarnos el camino por medio de su Hijo:
quiso que Él mismo fuera el camino, para que, bajo su dirección, tú
caminaras por él. Por tanto, el Hijo único de Dios tenía que venir a los
hombres, tenía que hacerse hombre y, en su condición de hombre, tenía
que morir, resucitar, subir al cielo, sentarse a la derecha del Padre y cumplir
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todas sus promesas en favor de las naciones. Y, después del
cumplimiento de estas promesas, cumplirá también la promesa de
venir otra vez para pedir cuentas de sus dones, para separar a los que se
hicieron merecedores de su ira de quienes se hicieron merecedores de su
misericordia, para castigar a los impíos, conforme lo había amenazado, y
para recompensar a los justos, según lo había prometido.
Todo esto debió ser profetizado y anunciado de antemano para que no
atemorizara a nadie si acontecía de repente, sino que, siendo objeto de
nuestra fe, lo fuese también de una ardiente esperanza.
Dios nos llama con su amor.

LA CRUZ PATE

La cruz paté es una cruz que abre sus extremos a los 4 puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. Se abre al mundo, al universo.La Cruz Paté con sus cuatro brazos iguales evoca a los cuatro evangelistas, a las cuatro estaciones y a los cuatro elementos: Aire, Tierra, Fuego y agua.
Deriva directamente de la Cruz celta que representa los tres mundos: Abred, Gwenwed y Keugan.








La tradición de los Obreros muestra que la Cruz Paté deriva de la vieja rueda druídica el Crismón de ocho radios. Este símbolo, el Crismón, evoca el inicio, los ciclos (la serpiente que se muerde la cola) y es también un símbolo solar que tiene su máxima expresión en los resplandecientes rosetones de las Catedrales e Iglesias de origen Templario.
Se cree que esta fue la primera Cruz (Ancorada o Paté) que recibieron el 24 de Abril del año 1147 de manos del Papa Eugenio III.


 La Cruz Paté o Cruz Patada se caracteriza porque sus brazos son estrechos en el centro y se van ensanchando en los bordes. Este nombre se debe los brazos de la cruz parecen patas.
La usaron entre otros los Caballeros Teutónicos y con posterioridad fue utilizada tanto por Prusia como por el Imperio alemán. En la actualidad el ejército alemán la usa como simbolo en sus vehiculos militares.
Se asocia comunmente con los caballeros Templarios aunque como suele suceder con este tipo de ordenes no fue usada por todos ellos unificando su vestimenta. Es cierto que portaban una cruz roja en sus vestimentas pero ello no quiere decir que todas ellas fueran cruces Paté, sino que cada uno elegía la cruz que prefería.
Este tipo de cruz es muy típico en una región francesa, la del Vexin, donde la podemos encontrar en gran cantidad por toda la zona.
Como ya hemos señalado esta cruz fué usada por una gran variedad de ordenes religiosas, aunque la que más fama les dió pese a que no se adoptó como uniformidad de la orden fue la Orden Templaria.





Muchas organizaciones secretas francesas la adoptaron como emblema, lo que quizas fuera para intentar apropiarse de símbolos templarios y dar un aire de mayor antigüedad o misterio a sus organizaciones.
La Cruz Paté en el periodo de las Guerras Mundiales pasó de ser un símbolo que causaba inspiración y respeto en la sociedad occidental, por su glorioso pasado siendo llevada por los Caballeros Teutónicos y los Caballeros Templarios, considerados como defensores de la fe cristiana y por lo tanto del occidente de la época, a ser motivo de miedo y aversión, puesto que el ejército alemán, como ya hemos comentado la usaba. El ver aparecer un vehículo con este tipo de cruz indicaba a los habitantes de la zona que las tropas alemanas habían llegado a su región.
Con esto podemos ver como un mismo símbolo en momentos de tiempo o regiones diferentes puede tener un significado totalmente distinto. No hay símbolos que signifiquen en todo el mundo, ni en todo momento lo mismo. Todo depende de donde nos encontremos, del uso que se da de ellos por la sociedad o simplemente del bando en el que nos encontremos. Puesto que no hay que olvidar que mientras para los cristianos de la época de las Cruzadas era un símbolo admirado y reverenciado para los musulmanes por contra debía de ser un símbolo que inspiraría cuanto menos desconfianza y temor.


 El color de esta cruz está relacionado con los distintos tipos de Ordenes; como por ejemplo la cruz paté roja corresponde a la orden Templaría, la cruz paté blanca está relacionada con los Caballeros Hospitalarios y la negra corresponde a los Caballeros Teutónicos. Este tipo de cruz es muy típico en una región francesa, la del Vexin, donde la podemos encontrar en gran cantidad por toda la zona. Muchas organizaciones secretas francesas la adoptaron como emblema, lo que quizás fuera para intentar apropiarse de símbolos templarios y dar un aire de mayor antigüedad o misterio a sus organizaciones.



sábado, 6 de octubre de 2012

LOS PADRES DE LA IGLESIA



La palabra padre se aplicaba al maestro y los maestros se consideraban como padres de sus alumnos. El oficio de enseñar incumbía al obispo y se hizo extensivo a los escritores eclesiásticos siempre que fueran reconocidos como representantes de la tradición de la Iglesia.

Hoy se consideran Padres de la Iglesia los que reúnen las siguientes condiciones: ortodoxia de doctrina, santidad de vida, aprobación eclesiástica y antigüedad. Cuando estos Padres hablan de doctrinas, hablan de ellas como de doctrinas universalmente admitidas. Nosotros aceptamos lo que ellos enseñan porque dan testimonio de que en su tiempo las profesaban todos los cristianos, en todas partes. Nunca hablan de sus opiniones personales.


Son estos Padres, escritores cristianos del siglo I o principios del II cuyas enseñanzas pueden considerarse como eco bastante directo de la predicación de los Apóstoles a quienes conocieron personalmente. Se les da mucha importancia por considerar la Tradición como fuente de la fe.
  Os dejamos una relación de los padres de la iglesia que ha habido a lo largo de la historia:
 


miércoles, 3 de octubre de 2012

LA IMITACION DE CRISTO POR TOMÁS DE KEMPIS






La fama mundial de Tomás de Kempis se debe a que él escribió La Imitación de Cristo: el libro que más ediciones ha tenido, después de la Biblia. Este precioso librito es llamado “el consentido de los libros” porque se ha sacado en las ediciones de bolsillo más hermosas y lujosas, ha tenido ya más de 3,100 ediciones en los más diversos idiomas del mundo. Su primera edición salió en 1472, 20 años antes del descubrimiento de América (un año después de la muerte del autor), y durante más de 500 años ha tenido unas 6 ediciones cada año. Caso raro y excepcional.
Tomás nació en Kempis, cerca de Colonia, en Alemania, en el año 1380. Era un hombre sumamente humilde, que pasó su larga vida (90 años) entre el estudio, la oración y las obras de caridad, dedicando gran parte de su tiempo a la dirección espiritual de personas que necesitaban de sus consejos.
Empezar por uno mismo.
En ese tiempo muchísimas personas deseaban que la Iglesia Católica se reformara y se volviera más fervorosa y más santa, pero pocos se dedicaron a reformase ellos mismos y a volverse mejores. Tomás de Kempis se dió cuenta de que el primer paso que hay que dar para obtener que la Iglesia se vuelva más santa, es esforzarse uno mismo por volverse mejor. Y que si cada uno se reforma a sí mismo, toda la Iglesia se va reformando poco a poco.
Una asociación muy útil.
Kempis se reunió con un grupo de amigos en una asociación piadosa llamada “Hermanos de la Vida Común”, y allí se dedicaron a practicar un modo de vivir que llamaban “Devoción moderna” y que consistía en emplear largos ratos de oración, la meditación, la lectura de libros piadosos y en recibir y dar dirección espiritual, y dedicarse cada uno después con la mayor exactitud que le fuera posible a cumplir cada día los deberes de su propia profesión. Los que pertenecían a esta asociación hacían progresos muy notorios y rápidos en santidad y la gente los admiraba y los quería.
Un ascenso difícil.
Tomás tiene muchos deseos de ser sacerdote, pero en sus primeros 30 años no lo logra porque sus tentaciones son muy fuertes y frecuentes y teme que después no logre ser fiel a su voto de castidad. Pero al fin entra a una asociación de canónigos (en Windesheim) y allí en la tranquilidad de la vida retirada del mundo logra la paz de su espíritu y es ordenado sacerdote en el año 1414. Desde entonces se dedica por completo a dar dirección espiritual, a leer libros piadosos y a consolar almas atribuladas y desconsoladas. Es muy incomprendido muchas veces y sufre la desilusión de constatar que muchas amistades fallan en la vida (menos la amistad de Cristo) y va ascendiendo poco a poco, aunque con mucha dificultad, a una gran santidad.
Oficios delicados.
Dos veces fue superior de la comunidad de canónigos en su ciudad. Bastante tiempo estuvo encargado de la formación de los novicios. Después lo nombraron ecónomo pero al poco tiempo lo destituyeron porque su inclinación a la vida espiritual muy elevada no lo hacía nada apto para dedicarse a comerciar y a administrar dineros y posesiones. Su alma va pasando por períodos de mucha paz y de angustias y tristezas espirituales, y todo esto lo irá narrando después en su libro portentoso.
El libro que lo hizo famoso.
En sus ratos libres, Tomás de Kempis fue escribiendo un libro que lo iba a hacer célebre en todo el mundo: La Imitación de Cristo. De esta obra dijo un autor: “Es el más hermoso libro salido de la mano de un hombre” (Dicen que Kempis pidió a Dios permanecer ignorado y no conocido. Por eso la publicación de su libro sólo se hizo al año siguiente de su muerte). No lo escribió todo de una vez, sino poco a poco, durante muchos años, a medida que su espíritu se iba volviendo más sabio y su santidad y su experiencia iban aumentando. Lo distribuyó en cuatro pequeños libritos. Entre la redacción de un libro y la siguiente pasaron unos cuantos años.
El libro Primero de la Imitación de Cristo narra cómo es la lucha activa que hay que librar para convertirse y reformarse y los obstáculos que se le presentan a quiénes desean ser santos, entre los cuales está como principal: ser “la sirena” de este mundo, o sea la atracción, el deseo de darle gusto al propio egoísmo y de obtener honores, famas, altos puestos, riquezas y gozos sensuales y vida fácil y cómoda. Este primer librito es como el retrato de lo que Tomás tuvo que sufrir hasta sus 30 años de las luchas y peligros que se le presentaron.
El libro segundo. Fue escrito por Kempis después de haber sufrido muchas tribulaciones, contradicciones, humillaciones y desengaños, especialmente en el orden afectivo. Destituido del cargo de ecónomo, abandonado por amigos que se había imaginado le iban a ser fieles; es entonces cuando descubre que hay una amistad que no defrauda nunca y es la amistad con Jesucristo, y que allí se encuentra la solución para todas las penas del alma. Este libro segundo de la Imitación enseña cómo hay que comportarse en las tribulaciones y sufrimientos. Emplea mucho el nombre de Jesús indicando el afecto muy vivo y profundo que siente hacia el Redentor y que desea sientan sus lectores también.
Cuando redacta el Libro Tercero ya ha subido mas alto en espiritualidad. Aquí ya a Cristo lo llama El Señor. Se ha dado cuenta que la santidad no depende solamente de nuestros esfuerzos sino sobre todo de la ayuda de Dios. Ha crecido en humildad y exclama: “Cayeron los que eran como cedros del Líbano, y yo miserable ¿qué podré esperar de mis solas fuerzas?”. Ahora ya no piensa en la muerte como algo miedoso, sino como una liberación del alma para ir a una Patria feliz.
El libro cuarto de la Imitación está dedicado a la Eucaristía y es uno de los más bellos tratados que se han escrito acerca del Santísimo Sacramento. Millones de personas en todos los continentes han leído este librito para prepararse o dar gracias cuando comulgan.
¿Un iluminado?
Muchos autores han pensado que probablemente Tomás de Kempis recibió del cielo luces muy especiales al escribir La Imitación de Cristo. De otra manera no se podría explicar el éxito mundial que este librito ha tenido por más de cinco siglos, en todas las clases sociales.
Otro secreto de su triunfo
Puede ser el que Kempis ha logrado comprender sumamente bien la persona humana con sus miserias y sus sublimes posibilidades, con sus inquietudes y su inmensa necesidad de tener un amor que llene totalmente sus aspiraciones.
Este libro está hecho para personas que quieran sostener una lucha diaria y sin contemplaciones contra el amor propio y el deseo de sensualidad que se opone diametralmente al amor de Dios y a la paz del alma. Está redactado para quienes quieran independizarse de lo temporal y pasajero y dedicarse a conseguir lo eterno e inmortal.
San Ignacio, San Juan Bosco, Juan XXIII, el presidente mártir, García Moreno y muchísimos más, han leído una página de la Imitación cada día. ¿La leeremos también nosotros? La mejor traducción actual es la que hizo el Apostolado Bíblico Católico, muy actualizada, toda con frases de la Santa Biblia. No dejemos de  leerla.

   La imitacion de Cristo (descargar el libro)

ERASMO DE ROTTERDAM: EL ENCHIRIDION MILITIS CHRISTIANI O EL MANUAL DEL CABALLERO CRISTIANO




El Enchiridion Militiis Christiani, también llamado Manual del caballero cristiano es una obra de Erasmo de Rotterdam, de gran importancia en la Europa del siglo XVI. Su traducción al español es la de Alcalá de Henares en 1526.
Las ideas básicas del libro son:
  • El caballero cristiano debe tener una serie de armas para defenderse en el mundo: conocimiento de la ley de Dios, oración interiorizada...
  • Rechazo de las formas externas de culto y, por tanto, de las imágenes
  • Exaltación del juicio propio sobre el de la mayoría.
Se trata de una obra clave del erasmismo en la que se dan las claves que para su autor debe seguir el buen cristiano

 SINOPSIS



 "Enquiridion" significa «libro manual» que resume la enseñanza de un maestro. Con este título nos dio Epicteto sus famosas sentencias morales. Hoy lo traduciríamos por «libro de bolsillo», fácilmente manejable y que se puede llevar a todas partes. Un compañero y amigo inseparable. "Enquiridion" significa también «arma manual y personal de defensa», fácilmente manejable, como una daga, un puñal, un machete. El "Enquiridion del caballero cristiano" ("Enchiridion militis christiani") fue concebido en el siglo XVI como manual de doctrina, «de cristianismo interior», por Erasmo de Rotterdam (1467-1536). En él se ensaya un método nuevo de defensa del cristianismo frente a sus enemigos. Se proponen las estrategias de lucha: el conocimiento y seguimiento de Cristo como Maestro y Capitán, la lectura y la experiencia de la Escritura Sagrada y la oración personal. El Enquiridion, concebido como manual de doctrina´y método de defensa del cristiano de a pie, descubre la «philosophia Christi», lo que es el cristianismo, e invita a vivirlo en su verdadera esencia. Hay un cristianismo exterior de prácticas añadidas que se ha de superar para llegar a un cristianismo interior. Un cristianismo abierto a todos y no exclusivo de nadie. Este es el mensaje nuclear que contienen las páginas del presente volumen: hay que abrazar la verdadera sabiduría, que es Cristo. En Cristo «todas las cosas sufren un trueque maravilloso». De este modo se convierte en el prisma a través del cual hay que verlo y juzgarlo todo. El soldado de Cristo ha de elegir y optar por la sabiduría del Evangelio y rechazar la sabiduría mundana. La crítica demoledora que Erasmo hace de las desviaciones y corrupciones introducidas en la conducta de los cristianos ha de entenderse desde esta visión de la auténtica esencia del vivir cristiano. El Enquiridion demostró ser en su tiempo sobre todo en Españaun instrumento de renovación de la vida y de la piedad cristianas.

 Aquí tenemos un fragmento de la obra manual del caballero donde se muestra el concepto que tiene Erasmo de la caridad:
“no pienses tú luego que esta la caridad en venir muy continuo a la iglesia, en hincar las rodillas delante de las imágenes de los santos, en encender ante ellos muchas candelas, ni trasdoblar las oraciones muy bien contadas. No digo que es malo esto; mas digo que no tiene Dios tanta necesidad de estas cosas. ¿Sabes a que llama Pablo caridad? edificar al prójimo con buena vida y ejemplo, con obras de caridad y con palabras de santa doctrina, tener a todos por miembros de un mismo cuerpo, pensar que todos somos una misma cosa en Jesucristo, gozarte en el Señor por los bienes y provechos de tu prójimo como por los tuyos mismos, remediar los males y daños ajenos como los tuyos propios, corregir con mansedumbre al que yerra, en señal al que no sabe, levantar y aliviar al que esta abatido, consolar al desfavorecido, ayudar al que trabaja, socorrer al necesitado. En conclusión: todo tu poder y hacienda, todo tu estudio y diligencia, todo tus cuidados y ejercicios emplearlos en aprovechar a muchos por Jesucristo así como el lo hizo, que ni nació ni vivió, ni murió para si; mas todo se dio enteramente por nuestro provecho así también nosotros sirvamos y ayudemos al de nuestro prójimo y no al nuestro.”
 "El camino hacia Dios a de hacerse por vía de la interiorización. Lo institucional de nada sirve si el hombre no examina su propia conciencia y hace uso de su libertad y de una auténtica fe. Utilizando los pares platónicos, visible/invisible o carne/espíritu", Erasmo identifica el ceremonial de la Iglesia con el ámbito de la apariencia e irrealidad.

 Si puedo os pondre el enlace para su descarga.